Trampas inmobiliarias: cómo evitar fraudes al comprar o alquilar en Argentina
Las trampas inmobiliarias, prácticas engañosas en la compra, venta o alquiler de propiedades que aprovechan la falta de información del comprador o inquilino. Also known as fraudes inmobiliarios, these are not rare in Argentina, where many buyers sign contracts without understanding what they’re agreeing to—only to discover later that they’re stuck with hidden debts, fake titles, or impossible conditions. No es un problema de pocos: cada año, cientos de familias pierden ahorros enteros por no saber qué firmaron. Y lo peor es que muchas veces, el engaño viene disfrazado de "normalidad".
Las cláusulas abusivas, condiciones en contratos que benefician desproporcionadamente a la parte vendedora o arrendadora y violan derechos básicos del consumidor son una de las armas más usadas. Imagina que firmas un contrato donde te obligan a pagar por servicios que nunca te dieron, o donde te prohíben hacer cualquier cambio en la casa, aunque sea pintar una pared. Eso no es un detalle menor: es ilegal. Y aunque lo firme, no te obliga. También están las garantías post-entrega, derechos legales que protegen al comprador contra defectos de construcción que aparecen después de recibir las llaves. Muchos creen que una vez que firmas la escritura, ya no puedes reclamar nada. Falso. La ley te da hasta un año para denunciar problemas estructurales, filtraciones, o instalaciones defectuosas. Pero si no sabes qué documentar o cómo hacerlo, ese derecho se vuelve papel mojado.
Y no solo pasa en compras. En alquileres también hay trampas: contratos sin registro, depósitos que nunca devuelven, o aumentos de renta que no están en la ley. Algunos agentes incluso usan el dólar blue para fijar alquileres y luego te piden que pagues en efectivo, sin recibo. ¿Y si el propietario desaparece? ¿O si el departamento no está en su nombre? Eso no es mala suerte: es una trampa preparada.
Lo que ves en los anuncios no es lo que te venden. Lo que te firman no es lo que te explican. Y lo que crees que es un buen trato puede ser una bomba de tiempo. Pero no estás solo. En esta colección de artículos, encontrarás guías reales, paso a paso, de cómo detectar estas trampas antes de firmar, qué cláusulas debes exigir que se borren, cómo reclamar sin pagar abogados, y qué documentos nunca debes dejar sin revisar. No se trata de ser desconfiado: se trata de ser inteligente. Porque en una ciudad donde el alquiler sube cada mes y las viviendas se venden como si fueran lotería, proteger tu dinero no es opcional. Es lo único que te mantiene en pie.