Infraseguro: qué es, por qué falla y cómo protegerte en Argentina
El infraseguro, cuando el valor asegurado de una propiedad es menor que su costo real de reconstrucción es una de las peores sorpresas que puedes tener después de un siniestro. Muchos creen que si tienen un seguro, están cubiertos. Pero si tu póliza asegura tu casa en $5 millones, y reconstruirla cuesta $9 millones, no estás protegido: estás en infraseguro. Y en Argentina, donde la inflación come valores cada mes, esto no es raro: es la regla.
El seguro inmobiliario, una herramienta básica para proteger tu vivienda contra incendios, robos o inundaciones se vende como un producto simple, pero detrás hay cláusulas que te desprotegen. La cláusula de proporcionalidad, la que aplica un descuento proporcional al monto subasegurado es la que más daño hace: si tu casa vale $10 millones y estás asegurado por $6 millones, la aseguradora solo pagará el 60% de cualquier daño. ¿Qué pasa si se quema tu cocina? Te pagan menos de la mitad. ¿Y si se inunda todo el departamento? Ni siquiera te alcanza para empezar a reconstruir. Esto no es un error técnico: es una práctica legalizada que las compañías usan porque saben que la mayoría no lee los contratos.
El protección al consumidor, el derecho a recibir información clara y justa sobre productos financieros debería evitar esto, pero en la práctica, los vendedores no explican el riesgo. Tú firmas, ellos se llevan la prima, y cuando llega el momento, te dicen: "No cubrimos eso porque no estabas bien asegurado". Y lo peor: muchas veces ni siquiera sabías que estabas infrasegurado. Porque nadie te dijo que el valor de tu casa no es el mismo que el del contrato de compra. Porque nadie te dijo que los materiales, los albañiles y los permisos subieron un 30% en un año. Porque nadie te dijo que el valor de reconstrucción no se mide en pesos de hace dos años.
Lo que sí puedes hacer es revisar tu póliza. No te fijes en el precio mensual. Fíjate en el monto de cobertura. Pregúntale a tu escribano o a un arquitecto cuánto costaría reconstruir tu casa hoy. No uses el valor de mercado, usa el de reconstrucción. Y si tu seguro no cubre al menos el 90% de ese monto, estás en riesgo. No esperes a que pase algo. Hoy, con las pólizas de contenido del hogar, que protegen tus bienes personales contra incendios, robos o inundaciones, y las de responsabilidad civil, que cubren daños a terceros en tu propiedad, ya tienes herramientas para protegerte. Pero si tu estructura no está bien asegurada, todo lo demás es un adorno.
En las siguientes publicaciones encontrarás guías prácticas sobre cómo revisar tu seguro, qué cláusulas evitar, cómo reclamar cuando te niegan el pago, y qué hacer si ya firmaste un contrato que no te protege. No se trata de tener suerte. Se trata de saber qué firmás, y qué derechos tenés cuando te engañan con palabras bonitas y números falsos.