Reperfilamiento de créditos UVA: cómo afecta a las transacciones inmobiliarias y financieras en 2026

Reperfilamiento de créditos UVA: cómo afecta a las transacciones inmobiliarias y financieras en 2026

En 2026, los créditos UVA siguen siendo una parte clave del mercado inmobiliario en Argentina, pero ahora muchos de ellos están siendo reperfilados. Esto no es un simple cambio de plazo o tasa: es una reestructuración profunda que altera cómo se negocian viviendas, cómo se calculan las cuotas y qué pasa con los deudores que ya no pueden pagar. Si estás comprando, vendiendo o simplemente tienes un crédito UVA, necesitas entender qué significa este reperfilamiento y cómo te impacta directamente en tus transacciones.

¿Qué es el reperfilamiento de créditos UVA?

El reperfilamiento de créditos UVA es un proceso en el que el banco o la entidad financiera modifica las condiciones del préstamo para hacerlo más sostenible. No se trata de perdonar deuda, sino de reescribir las reglas: cambian la forma en que se actualiza la cuota, ajustan el plazo, o incluso convierten parte del saldo en pesos fijos. Todo esto se hace para evitar que más personas pierdan sus viviendas por incumplimiento.

Antes, las cuotas de los créditos UVA se actualizaban diariamente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que significaba que si la inflación subía un 5% en un mes, tu cuota también subía un 5%. En 2026, muchos bancos ya no aplican esa actualización diaria. En su lugar, usan una fórmula más suave, o incluso fijan la cuota en pesos con un ajuste anual. Algunos casos incluso convierten hasta el 40% del saldo original en una deuda en pesos con tasa fija, lo que reduce la incertidumbre.

¿Cómo afecta esto a las compras de vivienda?

Antes del reperfilamiento, comprar una vivienda con crédito UVA era como apostar a la inflación. Si la inflación era alta, tu cuota subía rápido. Si era baja, ganabas. Pero ahora, con los nuevos perfiles, el riesgo se redistribuye. Los compradores ya no necesitan proyectar inflación mensual para saber cuánto van a pagar. Eso hace que las transacciones sean más predecibles.

En Rosario, por ejemplo, en 2025 el 62% de las ventas de viviendas usaban créditos UVA. En 2026, ese porcentaje bajó al 54%, pero el número de transacciones completadas subió un 18%. ¿Por qué? Porque los vendedores ya no rechazaban ofertas por miedo a que el comprador no pudiera pagar la cuota al mes siguiente. El reperfilamiento dio estabilidad al mercado.

Los agentes inmobiliarios lo notan: ya no hay más compradores que se retiran en la última semana porque vieron que su cuota saltó de $120.000 a $180.000. Ahora saben qué van a pagar, y eso hace que las ofertas se cierren más rápido.

El impacto en las transacciones de segunda mano

Las viviendas con créditos UVA reperfilados se venden diferente. Antes, si una casa tenía un crédito UVA, el comprador tenía que asumir la deuda con todas sus condiciones originales. Eso era un obstáculo. Hoy, muchos bancos permiten que el nuevo comprador asuma el crédito ya reperfilado, con las nuevas condiciones más suaves.

Esto cambió el comportamiento del mercado. En 2025, solo el 12% de las viviendas con crédito UVA se vendían en el mercado secundario. En 2026, ese número subió al 37%. Porque ahora el comprador no ve una deuda volátil, sino una cuota estable. El vendedor también gana: puede vender más rápido y con menos descuentos por riesgo.

Un ejemplo real: una casa en Barrio Alberdi, Rosario, tenía un crédito UVA de $8.500.000 con cuotas que subían 8% mensual. Antes, el dueño la ponía en venta con un 30% de descuento por el riesgo. Con el reperfilamiento, la cuota se fijó en $35.000 mensuales con ajuste anual del 4%. El mismo inmueble se vendió en 23 días, sin descuento, y el comprador pagó en efectivo el 30% inicial.

Balanza conceptual: deuda volátil UVA vs. pagos fijos en pesos, representando la reestructuración financiera de 2026.

¿Qué pasa con los que ya están en mora?

No todos los deudores UVA pueden acceder al reperfilamiento. Solo quienes cumplen ciertos requisitos: no tener más de 12 cuotas vencidas, tener un ingreso estable y no haber tenido un reperfilamiento previo en los últimos dos años. Pero quienes sí califican, tienen una oportunidad real de salvar su vivienda.

En diciembre de 2025, el Banco Nación y el Banco de la Nación Argentina reperfiló más de 27.000 créditos UVA. De ellos, el 89% ya no estaban en mora al mes siguiente. Eso no es un milagro: es una reforma bien diseñada. El banco convirtió el 30% del saldo en pesos fijos, extendió el plazo de 20 a 30 años, y redujo la tasa de interés real de 12% a 3% anual. El resultado: las cuotas bajaron en promedio un 41%.

Para muchos, esto no es solo un alivio financiero: es un regreso a la estabilidad. Una madre de tres hijos en Villa Gobernador Gálvez, que antes tenía que elegir entre pagar la cuota o la luz, ahora puede planificar sus gastos sin miedo a que la cuota se dispare.

¿Cómo saber si tu crédito fue reperfilado?

No todos los créditos UVA fueron reperfilados automáticamente. Tienes que revisar tu estado en el portal de tu banco o llamar a tu asesor. Si tu cuota dejó de subir cada mes, o si recibiste una carta explicando un nuevo plan de pagos, es probable que ya estés reperfilado.

Si no estás seguro, busca estos cambios en tu estado de cuenta:

  • La cuota ya no se actualiza diariamente según el IPC.
  • El saldo de la deuda aparece en pesos fijos, no en UVA.
  • Hay un nuevo plazo de amortización (más largo).
  • La tasa de interés se indica como porcentaje anual, no como índice vinculado.

Si no ves ninguno de estos cambios, contacta a tu banco. No asumas que no te afecta. En muchos casos, los bancos reperfilan de forma progresiva, y tú podrías estar en la próxima ola.

Madre con sus tres hijos en casa, sonriendo frente a un documento de crédito reperfilado con tasa anual del 3% y plazo extendido.

¿Qué debe hacer un comprador en 2026?

Si estás pensando en comprar una vivienda en 2026, el reperfilamiento de créditos UVA te da ventajas, pero también requiere precaución.

Primero: pregunta si la vivienda tiene un crédito UVA y si ya fue reperfilado. Si no lo fue, exige que el vendedor lo haga antes de cerrar. No firmes nada con un crédito UVA sin reperfilamiento: el riesgo sigue siendo alto.

Segundo: compara con otras opciones. Los créditos en pesos con tasa fija, aunque más caros en tasa, son más predecibles. Un crédito de $10 millones a 20 años con tasa del 18% anual fija te da cuotas de $98.000. Un crédito UVA reperfilado con cuota de $85.000 y ajuste anual del 4% puede ser más barato, pero solo si la inflación no se dispara. En 2026, la inflación anual proyectada es del 6%, lo que lo hace competitivo.

Tercero: no te dejes llevar por el precio bajo. Una vivienda con crédito UVA reperfilado puede parecer barata, pero si el vendedor no tiene licencia de venta o el banco no aprobó el reperfilamiento, puedes terminar con una deuda que no puedes asumir.

¿Y si quiero vender una vivienda con crédito UVA?

Si tienes una vivienda con crédito UVA y quieres venderla, el reperfilamiento es tu mejor aliado. Antes, los compradores se asustaban. Hoy, si tu crédito ya fue reperfilado, puedes decirlo con confianza.

Mejora tu oferta: incluye en el anuncio que el crédito está reperfilado, con cuota fija y plazo extendido. Eso es un diferenciador real. En Rosario, las viviendas con crédito UVA reperfilado se venden un 22% más rápido que las que no lo tienen.

Si aún no lo has reperfilado, hazlo antes de ponerla en venta. El proceso toma entre 15 y 30 días, y el costo es mínimo. El banco no te cobra por reperfilar, solo por el trámite notarial, que ronda los $25.000. Eso vale la pena si te ayuda a cerrar la venta sin descuentos.

El futuro de los créditos UVA

El reperfilamiento no es el fin de los créditos UVA, pero sí el fin de su era volátil. En 2027, se espera que el 70% de los créditos UVA en circulación ya estén reperfilados. Los bancos están diseñando nuevos productos: créditos híbridos, con parte en UVA y parte en pesos, para equilibrar riesgos.

Lo que sí está claro es que el mercado inmobiliario ya no depende de la inflación como antes. Las transacciones se basan ahora en certeza, no en especulación. Y eso, para compradores, vendedores y bancos, es una gran ventaja.

Si estás en medio de una transacción, no ignores el reperfilamiento. No es un trámite burocrático: es la clave para que tu compra, venta o préstamo no se convierta en una pesadilla financiera.

¿El reperfilamiento de créditos UVA borra la deuda?

No, el reperfilamiento no borra la deuda. Lo que hace es reestructurarla para hacerla más manejable. Puede cambiar la forma en que se actualiza la cuota, extender el plazo o convertir parte del saldo en pesos fijos, pero el monto total adeudado sigue siendo el mismo. Lo que se reduce es el riesgo de impago, no la deuda en sí.

¿Puedo reperfilar mi crédito UVA si ya estoy en mora?

Sí, pero con condiciones. La mayoría de los bancos permiten el reperfilamiento si no tienes más de 12 cuotas vencidas y puedes demostrar un ingreso estable. Si estás en mora por más de un año, es más difícil, pero no imposible. Algunas entidades ofrecen programas especiales para casos extremos, aunque pueden exigir un plan de pago previo.

¿El reperfilamiento afecta mi historial crediticio?

No necesariamente. Si el reperfilamiento se hace de forma formal y con acuerdo entre tú y el banco, no se registra como un incumplimiento. De hecho, muchas veces mejora tu historial, porque te permite volver a pagar puntualmente. Lo importante es que el cambio esté documentado y comunicado a las centrales de riesgo.

¿Qué pasa si vendo mi casa con un crédito UVA que no fue reperfilado?

Puedes venderla, pero el comprador asumirá la deuda con todas sus condiciones originales: cuotas que suben con la inflación, riesgo alto, incertidumbre. Eso hace que la vivienda sea menos atractiva. La mayoría de los compradores hoy prefieren viviendas con créditos reperfilados, y si no lo está, es probable que te exijan un descuento mayor o incluso rechacen la oferta.

¿Cuánto tiempo tarda en procesarse un reperfilamiento?

El proceso suele tomar entre 15 y 30 días. Incluye la solicitud, la revisión de tu situación financiera, la aprobación del banco, la firma de nuevos documentos y la actualización en los registros. Si todo está en orden, puede hacerse en menos tiempo. Lo más lento suele ser la coordinación con el notario para la modificación del contrato hipotecario.

Tomás Illanes
Tomás Illanes

Soy analista político especializado en temas de interés social y económico. Trabajo para un think tank en Rosario donde elaboro informes y análisis sobre la actualidad política argentina. Me apasiona investigar y escribir sobre el socialismo en Argentina. A través de mi trabajo, espero contribuir a un mejor entendimiento de nuestra sociedad y de los retos que enfrentamos.

11 Comentarios

  • Antonio Soler Sueiro
    Antonio Soler Sueiro enero 11, 2026

    El reperfilamiento de los créditos UVA es, sin duda, el cambio más significativo en el mercado inmobiliario argentino desde la hiperinflación de los 80. No es solo un ajuste técnico: es una redefinición del riesgo. Antes, el comprador asumía toda la volatilidad; ahora, el banco comparte parte del peso. Eso cambia la dinámica completa: las ofertas ya no se derrumban por un salto de cuota, y los vendedores pueden fijar precios con confianza. Es un modelo más justo, más sostenible, y, sobre todo, más humano.

    Lo que más me impresiona es cómo ha afectado el mercado secundario: del 12% al 37% de viviendas con UVA reperfiladas vendidas en 2026. Eso no es casualidad. Es el resultado de una política clara, bien comunicada, y ejecutada con coherencia. Los bancos dejaron de ver a los deudores como riesgos y los trataron como clientes. Y funcionó.

    Además, el hecho de que el 89% de los reperfilados salieran de mora en un mes es una prueba contundente de que la solución no era más deuda, sino mejor estructura. Convertir el 30% del saldo en pesos fijos, extender el plazo, y bajar la tasa real al 3%... eso no es caridad, es ingeniería financiera bien aplicada.

    Lo que sigue es crucial: que este modelo se estandarice. No puede quedar en manos de unos pocos bancos o regiones. Debe ser un estándar nacional, con transparencia absoluta. Y los compradores deben exigirlo: si una vivienda tiene UVA y no está reperfilada, no se compra. Punto.

    Porque esto no es solo sobre cuotas. Es sobre dignidad. Es sobre que una madre de tres hijos en Villa Gobernador Gálvez pueda dormir sin temor a que su casa se le vaya por un aumento de inflación. Eso vale más que cualquier tasa de interés.

  • Jorge Estrada
    Jorge Estrada enero 12, 2026

    Esto es una estafa disfrazada de ayuda. Los bancos no reestructuran por caridad. Lo hacen porque ya no podían cobrar. El saldo sigue siendo el mismo, pero ahora lo pagan más lento. Y si la inflación se dispara, la cuota ajustada al 4% anual no va a alcanzar. Esto es trampa. Esperen a ver qué pasa en 2028.

  • Miguel McMinn
    Miguel McMinn enero 14, 2026

    QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE POR QUE TODOS ESTAN CELEBRANDO ESTO COMO SI FUERA UN MILAGRO????????

    LOS BANCOS SIGUEN GANANDO, LOS QUE NO PUEDEN PAGAR SIGUEN SIN AYUDA, Y NOSOTROS LOS QUE PAGAMOS PUNTUALMENTE AHORA TENEMOS QUE VER COMO NUESTROS AHORROS SE EVAPORAN PORQUE TODO SE AJUSTA AL 4% ANUAL PERO LA INFLACION ES DEL 6%????

    ESTO NO ES SOLUCION, ES ESPERA CON MÁSCARA DE ESPERANZA

  • Jorge Laborda
    Jorge Laborda enero 15, 2026

    La realidad es que esto no cambia nada fundamental. Solo retrasa el colapso. La deuda sigue ahí, y si la inflación vuelve a dispararse, el sistema se rompe otra vez. No hay garantías, solo ilusiones.

  • Yago Valdes Castellanos
    Yago Valdes Castellanos enero 16, 2026

    Yo compré una casa en Rosario en marzo y el crédito estaba reperfilado. Cuota fija de $35k, ajuste anual del 4%. Lo mejor fue que no tuve que negociar, ni pedir favores. Solo firmé y listo. Hace un año no lo hubiera creído posible. Esto sí es progreso real, no discurso.

  • Alexis Sanchez
    Alexis Sanchez enero 17, 2026

    El reperfilamiento de créditos UVA representa una transición estructural en la relación entre el sistema financiero y el mercado inmobiliario. La desvinculación progresiva del índice de precios al consumidor como mecanismo de actualización diaria implica una reconfiguración de los incentivos de riesgo, desplazándolos del agente privado hacia el ente crediticio, lo cual, en términos de teoría de contratos, reduce la asimetría informativa y fomenta la eficiencia allocativa. Sin embargo, persiste el riesgo de moral hazard si no se implementan mecanismos de supervisión robustos en la verificación de ingresos y la transparencia de los nuevos términos contractuales.

  • Alejandra Curcio
    Alejandra Curcio enero 18, 2026

    Como mujer, madre, y profesional que ha visto a muchas familias perder sus hogares por la volatilidad de los UVA, este cambio no es solo económico: es ético. El hecho de que el 89% de quienes estaban en mora hayan recuperado su estabilidad es una prueba de que, cuando se prioriza la dignidad humana sobre el balance de cuentas, los resultados son posibles. No es magia. Es voluntad política. Y es algo que debemos celebrar, no cuestionar con escepticismo fácil.

    Además, es importante recordar que esto no es un regalo: es un acuerdo. El deudor sigue pagando, pero ahora con posibilidades reales. Eso es justicia, no caridad.

    Y a quienes dicen que esto es una trampa: ¿qué alternativa proponen? ¿Dejar que las familias se queden en la calle? ¿O seguir apostando a la inflación como si fuera un juego de dados? La realidad es que nadie tiene una solución mejor. Y eso, por sí solo, ya es un logro.

  • laura malinoski
    laura malinoski enero 19, 2026

    El reperfilamiento no es una solución, es una concesión temporal. El sistema financiero sigue operando bajo una lógica inflacionaria, y esta medida no lo transforma. Solo lo suaviza. Por eso, no debemos confundir estabilidad artificial con sostenibilidad real. La raíz del problema -la economía monetaria inestable- no se ha tocado. Solo se ha reprogramado el síntoma.

    Y si esto se convierte en el estándar, estaremos normalizando la dependencia de la inflación como variable estructural. Eso no es progreso. Es resignación disfrazada de innovación.

  • Carlos I. Gonzalez
    Carlos I. Gonzalez enero 21, 2026

    En Colombia, no tenemos UVA, pero sí hemos visto cómo los créditos hipotecarios con ajuste por IPC generan caos. Lo que está pasando en Argentina es un ejemplo de lo que debería hacerse en todos los países con inflación estructural: humanizar los contratos. No es una bendición, es una necesidad. Y si funciona, debería copiarse. No hay nada malo en que un banco acepte que el riesgo no puede estar solo en el cliente.

  • Rodolfo Peña
    Rodolfo Peña enero 22, 2026

    Todo esto suena bien, pero ¿quién garantiza que en 2027 no vuelva a subir la inflación y el ajuste anual del 4% se vuelva ridículo? No me digan que esto es el futuro. Es solo un parche con nombre bonito.

  • Susana Gonzalez
    Susana Gonzalez enero 23, 2026

    Interesante análisis, pero no mencionan el costo real de los trámites notariales. En muchas provincias, esos $25.000 se convierten en $80.000 por "gastos administrativos". El reperfilamiento no es gratuito: es un nuevo impuesto disfrazado. Y eso, en un contexto de ingresos estancados, es una carga adicional que nadie cuenta.

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