Transferir fibra óptica: cómo hacerlo bien y qué evitar en Argentina
Cuando decides transferir fibra óptica, el proceso de cambiar tu servicio de internet de alta velocidad de un proveedor a otro sin perder conexión. También conocido como migración de línea fibra, es algo que cada vez más familias en Argentina hacen para mejorar su velocidad, bajar costos o salir de contratos abusivos. Pero no es solo apretar un botón. Si lo haces mal, podés terminar sin internet una semana, con multas ocultas o con un técnico que no aparece nunca.
Lo que mucha gente no sabe es que la instalación fibra óptica, el proceso físico de conectar tu hogar a la red de fibra, requiere un cableado específico y a veces una autorización del edificio o vecino. También conocido como conexión de red óptica, no se hace en cinco minutos. Y si tu nuevo proveedor no coordina bien con el anterior, te quedás en el limbo: ya no tenés el viejo servicio, pero el nuevo no anda. Esto pasa mucho en edificios antiguos o en barrios donde la infraestructura no está bien mapeada. Por eso, antes de firmar, preguntá si el nuevo proveedor ya tiene acceso al mismo punto de entrada que usaba tu proveedor anterior. Si no lo tiene, te van a cobrar por una nueva obra civil, y eso puede costar hasta 20.000 pesos.
Y no olvides el cambio de proveedor, la decisión estratégica que incluye comparar precios, condiciones, horas de soporte y si realmente mejoran tu conexión. También conocido como traslado de servicio, no es solo un trámite: es un acto de defensa del consumidor. Muchos proveedores te prometen descuentos por un año, pero después te suben la tarifa sin avisar. O te obligan a comprar un router caro que no necesitás. Fijate en el contrato: si no dice que el precio es fijo por 12 meses, no lo firmes. En Argentina, los usuarios de fibra óptica tienen derecho a una portabilidad sin penalidades, siempre que no estén en un contrato con permanencia vigente. Si te lo dicen al revés, insistí: es ilegal.
Lo que vas a encontrar aquí no son teorías. Son guías reales de personas que ya pasaron por esto: cómo evitar que te cobren por un servicio que nunca te instalaron, cómo saber si tu línea realmente es fibra óptica o solo te venden un cable de cobre con un nombre bonito, y qué preguntarle al técnico antes de dejarlo entrar a tu casa. También te decimos qué hacer si tu proveedor te dice que "no hay disponibilidad" en tu barrio, cuando en realidad solo no quieren invertir allí.
Transferir fibra óptica no tiene que ser un calvario. Con la información correcta, podés hacerlo en menos de 10 días, sin multas, sin sorpresas y con una conexión que realmente funcione. Estos posts te muestran cómo lo hicieron otros, qué errores cometieron y cómo lo solucionaron. No te quedes sin internet por un trámite mal hecho.