Depósito de garantía: qué es, cómo funciona y qué debes saber antes de firmar
El depósito de garantía, una suma de dinero que el inquilino entrega al propietario al firmar un contrato de alquiler para cubrir posibles daños o impagos. También conocido como fianza, no es un pago extra ni un adelanto de renta: es una protección mutua, legalmente regulada en Argentina. Muchos creen que es un dinero que se pierde si algo sale mal, pero en realidad es tu derecho: si no hay daños ni deudas, te lo devuelven íntegro al finalizar el contrato.
Este depósito se relaciona directamente con el contrato de alquiler, el documento que define derechos y obligaciones entre inquilino y propietario. La ley argentina establece que no puede superar el equivalente a un mes de renta, y debe depositarse en una cuenta bancaria a nombre del propietario, con el inquilino como beneficiario. Si el dueño lo usa para otro fin, está infringiendo la ley. También se conecta con los derechos del inquilino, que incluyen recibir un recibo formal, conocer el estado de la propiedad al inicio y exigir la devolución en los plazos legales. No puedes ser obligado a pagar más de un mes, ni a entregarlo en efectivo sin comprobante.
El depósito de garantía, no es lo mismo que una fianza bancaria o un seguro de caución. Muchos propietarios lo confunden, pero la fianza es un producto financiero que paga por ti si no puedes cubrir daños, mientras que el depósito es tu propio dinero, retenido temporalmente. Si te piden ambos, estás ante una práctica abusiva. Además, la devolución del depósito, debe hacerse en un plazo máximo de 10 días hábiles tras la entrega de llaves, siempre que no haya reclamos válidos. Si el propietario se demora o se niega sin motivo, puedes reclamarlo ante la justicia sin necesidad de abogado.
Lo que más duele no es pagar el depósito, sino no saber cómo protegerlo. Muchos inquilinos pierden parte o todo su dinero porque no hicieron un acta de entrega con fotos, no firmaron el estado del inmueble, o no conservaron los recibos. La clave está en documentar todo: desde el día que entras hasta el día que sales. Si hay una grieta en la pared, una puerta que no cierra, o el grifo gotea, anótalo, fotográfialo y pídele al propietario que lo firme. Eso es tu escudo.
En los últimos años, los tribunales argentinos han reforzado estos derechos. No es raro que propietarios que retienen el depósito sin justificación sean multados o obligados a pagar intereses. Y si te dicen que "es costumbre" o que "en otros barrios lo piden así", recuerda: la ley no cambia por el barrio. Lo que vale es lo que dice la ley, no lo que te cuenta tu amigo.
Lo que encontrarás aquí son guías reales, escritas por gente que ha vivido esto: cómo reclamar tu depósito sin peleas, qué cláusulas abusivas evitar en el contrato, cómo actuar si el propietario desaparece, y qué hacer si la propiedad tiene deudas pendientes. No te vamos a vender teorías. Te damos lo que funciona en la Argentina de hoy, con ejemplos concretos, pasos claros y sin jerga legal innecesaria. Ya sabes qué es el depósito de garantía. Ahora, aprende a protegerlo.