Si dejás de pagar tu crédito hipotecario, no es solo una cuota que se te escapa. Es el inicio de un proceso que puede terminar con la pérdida de tu casa. En Argentina, donde los ingresos son inestables y la inflación mantiene a muchas familias en tensión constante, entrar en mora con una hipoteca no es raro. Pero lo que muchos no saben es que las consecuencias no se limitan a una multa o un llamado del banco. Hay pasos legales, financieros y emocionales que se activan desde el primer día que dejás de pagar.
Qué significa estar en mora con tu hipoteca
Estás en mora cuando no pagás la cuota mensual dentro del plazo establecido en tu contrato. En la mayoría de los bancos en Argentina, ese plazo es de 5 a 10 días después de la fecha de vencimiento. Después de eso, tu deuda pasa de ser una cuota vencida a una mora hipotecaria. No es un simple retraso: es un incumplimiento formal que activa cláusulas contractuales que el banco puede usar en tu contra.
Por ejemplo, si tu cuota es de $800.000 y no la pagás el 5 de enero, el 10 de enero ya estás en mora. A partir de ese día, el banco puede aplicar intereses moratorios, que suelen ser entre el 1% y el 3% mensual sobre el monto adeudado. Eso significa que en un mes, tu deuda puede crecer hasta $824.000 sin que hayas comprado nada nuevo. Y eso solo es el principio.
Qué pasa después de 30 días sin pagar
Si pasás 30 días sin pagar, el banco te envía una notificación formal por correo certificado. Esta no es una llamada amable de un cobrador. Es un aviso legal que dice: "Si no regularizás tu situación en los próximos 15 días, iniciaremos el proceso de ejecución hipotecaria". En este punto, el banco ya tiene derecho a cobrarte gastos de notificación, costas judiciales y honorarios de abogados, que pueden sumar entre $50.000 y $150.000 adicionales.
Lo peor no es el dinero. Es la incertidumbre. Muchas familias creen que si no reciben una llamada, todo está bien. Pero en Argentina, los bancos no necesitan avisarte personalmente. El simple hecho de que la notificación haya sido enviada por correo certificado, y que el destinatario la haya rechazado o no haya recogido, es suficiente para que el proceso legal siga adelante.
El proceso de ejecución hipotecaria: cómo se pierde una casa
Si no pagás en los 15 días siguientes a la notificación, el banco presenta una demanda ante un juez. Este proceso se llama ejecución hipotecaria. No es un juicio largo. En muchos casos, dura entre 4 y 8 meses, pero el daño ya está hecho: tu casa entra en un proceso de embargo.
El juez ordena la inscripción de una nota de embargo en el Registro de la Propiedad. Eso significa que no podés vender, alquilar ni hipotecar tu casa mientras dure el proceso. El banco también puede pedir que se te corte el suministro de servicios básicos si el juez lo autoriza -algo que ha ocurrido en Rosario, Córdoba y Mendoza en los últimos dos años.
Al final, tu propiedad se subasta en una puja pública. El banco no la vende por el valor de mercado. La subasta se hace por el monto adeudado más intereses y costos. Si nadie la compra, el banco se queda con la casa. Y vos, con un historial crediticio destruido y sin lugar donde vivir.
Qué pasa con tu historial crediticio
Entrar en mora con tu hipoteca no solo te quita la casa. Te cierra las puertas del sistema financiero por años. En Argentina, el Sistema de Información Crediticia (SIC) registra todos los incumplimientos. Una mora hipotecaria aparece como una deuda grave, y permanece en tu historial durante 7 años.
Esto significa que no podrás conseguir un préstamo personal, una tarjeta de crédito, ni siquiera un financiamiento para un auto. Los bancos no te darán un nuevo crédito hasta que pagues todo lo que debés. Y si intentás pedir un crédito en otra institución, van a ver tu historial y te rechazarán automáticamente. Incluso si tu salario sube, tu capacidad de crédito sigue bloqueada.
Algunas personas creen que si cambian de banco o de ciudad, el problema desaparece. No es así. El SIC es nacional. Tu deuda te persigue en cualquier provincia.
Qué puedes hacer si ya estás en mora
No estás sin opciones. Pero hay que actuar rápido. Lo primero que debés hacer es contactar al banco. No esperés a que te llamen. Vas a tu sucursal, llevás tu DNI, tu contrato y tu estado de cuenta, y pedís una reunión con el área de reestructuración.
En 2025, el Banco Nación y el Banco Macro ofrecen programas de reestructuración para deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad. Pueden:
- Reposicionar la deuda: extender el plazo de tu préstamo hasta 30 años.
- Reducir temporalmente la cuota: por hasta 12 meses, con un pago mínimo del 30%.
- Capitalizar intereses: sumar los intereses moratorios al capital, para que pagues menos por mes.
Esto no borra tu deuda. Pero te da aire para respirar. Lo importante es que lo hagas antes de que te envíen la notificación legal. Una vez que empieza el proceso judicial, las opciones se reducen drásticamente.
Qué NO debés hacer
Hay errores que empeoran todo. Evitalos:
- No firmes ningún documento sin leerlo. Algunos bancos te ofrecen "acuerdos de cancelación" que en realidad te obligan a pagar más de lo que debés.
- No vendás tu casa sin autorización. Si la vendés por un precio bajo y no pagás la deuda, el banco te puede perseguir por el saldo restante.
- No te escondas. Ignorar las llamadas o los correos no hace que el problema desaparezca. Al contrario, el banco puede pedir una orden de embargo de tu sueldo o tus cuentas bancarias.
Alternativas si no podés pagar
Si tu situación es crítica -por pérdida de empleo, enfermedad o inflación-, existen otras vías:
- Alquilar parte de tu casa: Si tenés dos pisos o un departamento con habitaciones separadas, podés alquilar una para generar ingresos. No necesitás permiso del banco si no cambias la estructura de la propiedad.
- Aplicar a programas estatales: El Ministerio de Desarrollo Territorial tiene líneas de asistencia para familias en mora hipotecaria. En Rosario, en 2025, se otorgaron más de 1.200 subsidios para reestructurar deudas.
- Consultar con una ONG de defensa del consumidor: Organizaciones como la Asociación de Defensa de los Derechos del Consumidor (ADEDCO) ofrecen asesoría gratuita. No te cobran nada si estás en situación de vulnerabilidad.
Consejos para evitar caer en mora
La mejor forma de no perder tu casa es no entrar en mora. Aquí van tres reglas prácticas:
- Guardá un fondo de emergencia. Aunque sea $100.000 mensuales, poné ese dinero aparte. No lo toques. Es tu escudo contra la inflación o una pérdida de ingresos.
- No firmes una hipoteca que supere el 30% de tus ingresos. Si ganás $3.000.000, tu cuota no debería pasar los $900.000. Si lo hace, estás en riesgo.
- Revisa tu contrato cada año. Muchos bancos cambian las tasas de interés sin avisarte. Si tu cuota sube más del 15% en un año, negociá. No aceptes sin discutirlo.
¿Cuánto tiempo tengo para pagar antes de que me embarguen la casa?
No hay un plazo fijo, pero en la práctica, el proceso de ejecución hipotecaria empieza después de 60 a 90 días de mora. Sin embargo, el banco puede presentar la demanda desde el día 31 si ya te envió la notificación formal. Lo importante es que no esperes a que te llamen. Actuar antes de los 30 días te da opciones reales.
¿Puedo renegociar mi hipoteca si ya estoy en juicio?
Sí, pero es más difícil. Durante el proceso judicial, el banco puede aceptar un acuerdo, pero solo si lo propone el juez. En muchos casos, el juez te da una última oportunidad para pagar el monto total adeudado en 6 meses. Si no lo hacés, la subasta se confirma. No es un trato negociable: es una decisión judicial.
¿Qué pasa si mi pareja o familiar pagó la hipoteca y yo no?
Si tu nombre está en el contrato, sos responsable legalmente, aunque no hayas pagado. El banco no se fija en quién paga, sino en quién firmó. Si tu pareja pagó, eso no te protege. Pero podés reclamarle a esa persona por el monto que ella pagó en tu nombre, mediante una demanda civil. No es lo mismo que evitar la ejecución hipotecaria.
¿El banco puede quitarme el sueldo o la jubilación?
Sí, pero solo si el juez lo autoriza. En Argentina, el 80% de tu sueldo está protegido por ley. El banco puede embargar hasta el 20% si es tu única fuente de ingresos. Si recibís una jubilación o pensión, el límite es el mismo. Pero si tenés más de una fuente de ingreso, el embargo puede ser más alto. Nunca se puede embargar el 100%.
¿Hay alguna ley que proteja a las familias con niños en mora hipotecaria?
No existe una ley que detenga automáticamente la ejecución por tener hijos. Pero en la práctica, los jueces suelen dar plazos más largos o permitir la reestructuración si hay menores en el hogar. Esto no es un derecho, es una posibilidad. Tenés que pedirla expresamente y presentar documentación que pruebe que hay niños viviendo en la vivienda. En Rosario, en 2025, el 68% de los casos con menores tuvieron una resolución favorable por esta razón.
Lo que nadie te dice: la mora hipotecaria no es solo un problema financiero
Perder tu casa no es solo perder un lugar donde dormir. Es perder tu estabilidad, tu identidad, tu sentido de pertenencia. Muchas familias que entraron en mora en 2024 y 2025 no volvieron a tener un hogar propio. Algunas se mudaron con familiares. Otras se quedaron en alquileres precarios. Y muchas terminaron en situación de calle.
La mora hipotecaria no es un error. Es una señal. Una señal de que el sistema no funciona para todos. Pero también es una señal de que podés actuar. No esperes a que sea demasiado tarde. Hablá con tu banco. Buscá ayuda. No estás solo. Y tu casa no tiene por qué ser el precio de una crisis.
Hector Fuentes enero 27, 2026
¡Oye, hermano! Si estás en mora, no te rindas. Yo estuve ahí, con dos hijos y una hipoteca que se multiplicaba como churros en un mercado. Lo que me salvó fue ir directo al banco, sin miedo. Me ofrecieron extender el plazo a 30 años y bajar la cuota al 30%. No es magia, es derecho. ¡Actúa hoy, no mañana!