Leer un plan de terminaciones y especificaciones técnicas no es como leer un manual de usuario normal. No se trata de seguir pasos simples, sino de entender una especie de contrato técnico entre la geología, la ingeniería y la operación. Si trabajas en pozos petroleros, en servicios de perforación o incluso como supervisor de campo, no entender este documento puede costarte tiempo, dinero, o incluso seguridad.
¿Qué es realmente un plan de terminaciones y especificaciones técnicas?
Es el documento que define exactamente cómo se va a completar un pozo después de que se perforó hasta la profundidad objetivo. No es solo una lista de tuberías y válvulas. Es el plan detallado de cómo se va a aislar las zonas productivas, cómo se va a controlar la presión, qué materiales se van a usar, y cómo se va a garantizar que el pozo funcione durante años sin fugas, colapsos o contaminación.
En un pozo petrolero, la terminación es la parte final, pero también la más crítica. Si se hace mal, el pozo puede no producir, o peor, puede contaminar acuíferos o provocar una fuga de hidrocarburos. Por eso, este plan es tan técnico y tan detallado. Cada componente tiene un propósito, y cada especificación tiene una razón.
Las tres partes clave que siempre debes revisar
No puedes leerlo todo de una vez. Empieza por las tres secciones que más importan:
- Configuración de la sarta de terminación: Aquí se detalla el tipo, tamaño, material y longitud de cada tubería que se introduce en el pozo. Por ejemplo: tubería de producción de 5 1/2 pulgadas, acero grade P110, con revestimiento de 7 pulgadas en la zona productiva. No te saltes esto. Si el material no es el adecuado para la corrosión del fluido del pozo, la tubería se puede romper en meses.
- Equipos de terminación: Incluye compresores, válvulas de seguridad, subsuperficiales, packers, y sistemas de control de flujo. Cada uno tiene un número de serie, modelo, y certificación. Si la válvula de seguridad no está certificada por API 6A, no cumple con los estándares internacionales de seguridad.
- Esquema de aislamiento y zonificación: Aquí se ve qué intervalos del pozo se van a aislar con packers y cementación. Por ejemplo: “Packoff de 2850 a 2870 m, cementación de 2800 a 2900 m, aislamiento de la zona de agua entre 2750 y 2780 m”. Esto evita que el agua intrusiva entre en la producción de petróleo. Si no se entiende esto, puedes terminar con un pozo que produce más agua que petróleo.
¿Qué significan los códigos y normas que aparecen?
Verás muchas siglas: API, ISO, NACE, ASTM. No son solo decoración. Son la diferencia entre un pozo seguro y uno que puede fallar.
- API: American Petroleum Institute. Las normas API 11D1, API 11D2 y API 6A rigen los equipos de terminación. Si el plan dice “válvula API 6A”, significa que debe soportar 10,000 psi y pasar pruebas de sellado y resistencia.
- NACE MR0175: Esto es clave si el pozo tiene sulfuro de hidrógeno (H2S). El acero debe ser resistente a la corrosión por sulfuro. Si el plan no menciona NACE, y el pozo tiene H2S, estás en riesgo de fractura por hidrógeno.
- ISO 13679: Regula los sistemas de compresión y control de presión. Si no se cumple, el pozo puede no responder correctamente a los cambios de presión.
Si no conoces estas normas, no puedes validar el plan. No confíes en que “alguien más lo revisó”. Si eres el encargado, tienes que entender qué significa cada norma en términos de seguridad y rendimiento.
La parte que nadie lee, pero que te salva: las tolerancias y condiciones operativas
La mayoría se enfoca en los materiales y equipos. Pero lo que realmente determina si el pozo va a funcionar es lo que está en las pequeñas líneas: las tolerancias.
Por ejemplo: “Presión máxima de operación: 8,500 psi. Temperatura máxima: 140°C. Caudal máximo: 12,000 bpd.” Estos números no son sugerencias. Son límites. Si operas por encima de ellos, incluso por poco, puedes dañar el packer, desgastar la tubería o forzar fugas.
También está la “condición de servicio”: ¿es un pozo de producción continua? ¿O es un pozo de prueba de formación? ¿Se va a usar estimulación ácida después? Cada uno exige materiales y configuraciones distintas. Un pozo que se va a estimular necesita tuberías más resistentes a los ácidos. Si no lo ves, te encontrarás con una tubería corroída después de la primera estimulación.
¿Cómo saber si el plan es correcto?
No basta con que esté firmado. Aquí hay tres reglas prácticas que te ayudan a validarlo:
- Verifica la coherencia entre los diagramas y las tablas: Si el diagrama muestra una válvula de 4 pulgadas, pero la tabla dice 6 pulgadas, hay un error. Nunca ignores una discrepancia.
- Compara con pozos similares en la misma formación: Si en la misma zona todos los pozos usan un packer de 5 1/2 pulgadas, y este plan usa uno de 4 1/2, pregunta por qué. ¿Es una innovación o un error?
- Revisa la fecha y la versión: Los planes se actualizan. Si el plan dice “versión 2.1” pero en el archivo del servidor está la “versión 3.0”, estás trabajando con información obsoleta. Eso ha causado accidentes.
Errores comunes que arruinan pozos
En los últimos cinco años, según datos de la industria, el 37% de los fallos en terminaciones se debieron a malinterpretación del plan técnico. Aquí los errores más frecuentes:
- Confundir el diámetro interno con el externo de la tubería, lo que lleva a instalar accesorios que no encajan.
- Ignorar la temperatura de servicio y usar acero que no soporta calor, causando deformación en el pozo.
- No verificar la compatibilidad química entre el fluido de terminación y los materiales de la tubería, lo que provoca corrosión acelerada.
- Suponer que “el proveedor lo sabe mejor” y no revisar las certificaciones de los equipos.
Un ejemplo real: en el campo de Cabañas, en 2024, un pozo dejó de producir después de 11 meses. El análisis reveló que la tubería de producción era de acero API 5CT L80, pero el plan exigía P110. El acero L80 no soportaba la presión combinada con el contenido de CO2. El pozo se colapsó. El costo: 3.2 millones de dólares y 6 semanas de producción perdida.
¿Qué debes hacer cuando recibes el plan?
No lo leas solo. Haz esto:
- Imprime el plan y marca las secciones clave con colores: azul para materiales, rojo para presiones, verde para normas.
- Haz una reunión con el ingeniero de terminación y el supervisor de campo. Pregunta: “¿Qué pasa si esto falla? ¿Cuál es el plan B?”
- Verifica que cada componente listado tenga un número de parte, un lote y una hoja de datos técnica disponible.
- Si hay algo que no entiendes, no lo asumas. Pregunta. Si nadie puede explicártelo, detén la operación hasta que lo hagan.
Este documento no es un trámite. Es tu guía de supervivencia técnica. Lo que tú no entiendas, lo entenderá el pozo… y no siempre de forma amable.
¿Qué pasa si el plan no existe o está incompleto?
No hay excusa. Si no tienes un plan de terminaciones firmado y detallado, no debes perforar ni instalar nada. En muchos países, esto viola normas de seguridad industrial. En Estados Unidos, la BSEE lo exige. En México, la SENER lo requiere. En Colombia, la ANH lo verifica.
Si te lo piden “por urgencia”, responde: “No puedo garantizar la seguridad sin el plan. Si lo hacemos sin él, no solo arriesgo el pozo, sino mi licencia y mi reputación.”
En la industria, los pozos no se hacen con buena voluntad. Se hacen con documentos precisos, verificados y respetados.
¿Qué pasa si el plan de terminaciones no coincide con el informe de formación?
Si el plan de terminaciones no se alinea con el informe geológico de la formación productiva, hay un riesgo grave. Por ejemplo, si el informe indica que la zona productiva está entre 2800 y 2850 metros, pero el plan aísla entre 2780 y 2820, podrías estar perforando una zona con agua o con baja permeabilidad. Esto reduce la producción o la hace inestable. Nunca ignores una discrepancia entre el plan y el informe de formación. Debes solicitar una revisión técnica y una actualización del plan antes de continuar.
¿Se puede modificar el plan durante la operación?
Sí, pero solo bajo condiciones estrictas. Cualquier cambio debe ser documentado, aprobado por el ingeniero de terminación y el supervisor de operaciones, y notificado a todos los equipos involucrados. No se aceptan cambios verbales. Todos los cambios deben ir acompañados de un suplemento técnico firmado, con la nueva versión del plan y la razón técnica del cambio. Si no hay documentación, el cambio es inválido y puede invalidar garantías o seguros.
¿Por qué se usan tantos códigos y normas en el plan?
Los códigos y normas (API, NACE, ISO) son el lenguaje universal de la industria petrolera. No son opcionales. Cada norma define cómo debe comportarse un material o equipo bajo condiciones extremas: presión, temperatura, corrosión, vibración. Usar una válvula sin certificación API 6A es como usar un freno de bicicleta en un camión. Puede funcionar… hasta que no lo haga. Las normas existen porque alguien ya perdió un pozo, una vida o un medio millón de dólares por no seguirlas.
¿Es necesario tener un plan para cada pozo, incluso si son iguales?
Sí. Aunque dos pozos estén en la misma formación, cada uno tiene condiciones únicas: presión de fondo, contenido de sulfuro, temperatura de la roca, profundidad real de perforación. Un plan genérico no sirve. Cada pozo requiere un plan personalizado, basado en los datos reales de ese lugar. Lo que funcionó en el pozo 3 no necesariamente funcionará en el pozo 4. La geología no repite patrones exactos.
¿Quién es responsable de validar el plan antes de la operación?
La responsabilidad recae en el ingeniero de terminación, pero también en el supervisor de campo y el jefe de operaciones. Es un proceso de tres niveles: el ingeniero lo diseña, el supervisor lo revisa contra los datos del campo, y el jefe de operaciones lo aprueba antes de autorizar el inicio. Nadie debe firmar sin entenderlo. Si hay dudas, se detiene la operación hasta que se resuelvan.
Conclusión: el plan es tu mapa, no un trámite
Leer un plan de terminaciones y especificaciones técnicas no es un ejercicio académico. Es una habilidad de supervivencia en la industria petrolera. Cada línea, cada norma, cada número, tiene un peso real. Si lo ignoras, el pozo te lo recordará. Si lo entiendes, puedes prevenir fallas, optimizar producción y proteger vidas.
No te conformes con firmar. Pregunta. Verifica. Entiende. Porque en esta industria, el conocimiento no es un plus. Es la única protección que tienes contra el caos.
Sebastian Zacarias enero 22, 2026
Claro, otro manual de 10 páginas para decir que hay que leer lo que ya sabemos. En la práctica, nadie lo lee, lo firma y listo. Ya me pasó: me dieron el plan, lo imprimí, lo puse en la mesa y me fui a tomar un café. Al final, lo que manda es el jefe y su instinto.
MARITZA HUANCA CUTIPA enero 23, 2026
Si no sabes qué es API 6A o NACE MR0175, no deberías estar cerca de un pozo. No es cuestión de experiencia, es cuestión de formación básica. Esto no es un blog de cocina, es ingeniería de alto riesgo. Si no entiendes esto, vete a otro sector.